Muchas organizaciones tienen un programa de cumplimiento en papel. Pocas lo tienen en práctica. La diferencia se nota cuando una autoridad pide evidencia.
Tres señales de un programa que funciona
Responsables con autoridad y presupuesto propios; controles que se prueban periódicamente; y un canal de reporte que las personas usan sin temor.
Qué hacer primero
Mapear los riesgos reales de la operación y priorizar. Un programa corto y aplicado es mejor que uno extenso y ajeno a la realidad de la compañía.